Ese mueble del que ya te has aburrido parecerá distinto con un papel pintado. Retira el barniz antiguo con un decapante; pinta el mueble en un tono que te guste, y pega el papel con látex. Protégelo con una mano de barniz incoloro.
¿Quieres transformar unos taburetes sencillos en piezas con gracia? Aplica un par de manos de pintura en un tono que armonice con el resto de la decoración. Después, con ayuda de una plantilla de estarcido, decora el asiento con un motivo vistoso.