Benceno: es un solvente muy usado en tintas, óleos, pinturas, plásticos, gasolina, y gomas. Se usa   en la fabricación de detergentes, explosivos y tinturas. Irrita la piel y los ojos y ha demostrado ser mutagénico para el cultivo celular, mostrando además actividad embriotóxica y carcinogenicidad en algunas pruebas. Puede ser un factor que contribuye a las aberraciones cromosómicas y a la leucemia en los seres humanos. El contacto repetido con la piel, causa sequedad, inflamación, ampollas y dermatitis. Niveles agudos de inhalación de altos niveles produce mareos, debilidad, euforia, dolores de cabeza, distorsión de la visión, enfermedades respiratorias, temblores, taquicardia, daños al hígado y riñones, parálisis e inconsciencia. En pruebas con animales inhalando benceno produjo formación de cataratas y enfermedades de la sangre y el sistema linfático. La exposición crónica a niveles relativamente bajos causa jaquecas, pérdida del apetito, mareos, nerviosismo, alteraciones psicológicas y enfermedades de la sangre, incluyendo anemia y enfermedades a la médula.

Dióxido de carbono:   es un gas incoloro, inodoro, no venenoso. En el aire se encuentra en pequeña proporción. Es moderadamente soluble en el agua formando el ácido carbónico, H2CO3. Su solubilidad aumenta con la presión, propiedad utilizada en las bebidas gaseosas para producir efervescencias. Se forma en la combustión fuerte del carbono o de sus derivados, especialmente los hidrocarburos. Se usa en refrigeración, extintores de incendios, aerosoles.

Formaldehido: es una sustancia química que se encuentra  en todos los ambientes interiores. La mayores fuentes incluyen la insulación de urea formaldehido en espumas (UFFI) y partículas en tablas o maderas prensadas, productos usados en fabricar los actuales muebles de oficina. Se usa en productos de papel que han sido tratados con resinas UF, incluyendo bolsas para las provisiones, papeles encerados, toallas faciales y toallas de papel. Muchos limpiadores usados en los hogares contienen formaldehido. Las resinas UF se usan para almidonar, como repelentes de agua, retardadores de fuego y adhesivos, también en cubiertas de pisos, cubiertas de carpetas y ropa planchada en forma permanente. Otras fuentes de formaldehido incluyen combustibles para calentar y cocinar como el gas natural, el kerosene y el humo de los cigarrillos. El Formaldehido irrita las membranas mucosas de ojos, nariz y garganta. También es altamente reactiva combinándose con proteínas y puede causar dermatitis alérgica. El síntoma más denunciado de la exposición a altos niveles, incluye irritación a los ojos y dolores de cabeza. Hasta hace poco la enfermedad más seria que se le atribuía era el asma. Sin embargo la EPA ha llevado a cabo investigaciones que permiten tener fuertes sospechas de causar un raro tipo de cáncer a la garganta en las personas que viven largo tiempo en casas rodantes.

Tricloroetileno (TCE): es utilizado en desgrasar metales, en industrias de lavado en seco, en las tintas de imprenta, pinturas, lacados, barnices y adhesivos. En 1975 el Instituto Nacional del Cáncer informó que una incidencia desusadamente alta de carcinomas hepatocelulares se observó en ratones a los que se dio TCE a nivel y actualmente se le considera un potente carcinógeno del hígado