La Síntesis para Tomadores de Decisiones del Cuarto Informe de Evaluación del Panel Intergubernamental de Cambio Climático (PICC; IPCC por sus siglas en inglés), reconoce que «el calentamiento del sistema climático es inequívoco. Ello impactará adversamente las zonas costeras, pues incrementará su vulnerabilidad ante fenómenos hidrometeorológicos extremos, incrementará la humedad en la atmósfera al tiempo que reducirá la humedad en los suelos, propiciará la erosión de éstos y disminuirá la disponibilidad y la calidad del agua, con lo que se reducirá la productividad agrícola».

Variaciones observadas en la temperatura, el nivel del mar y la cubierta de nieve del Hemisferio Norte


Fuente: PICC, 2007. Cuarto Informe de Evaluación.
 

Durante los últimos 650 mil años, las concentraciones atmosféricas de CO2 del planeta se mantuvieron en un rango de 180 a 280 partes por millón (ppm) y, a partir de finales del siglo XIX, con el desarrollo de la Revolución Industrial, comenzaron a elevarse consistentemente hasta alcanzar los niveles actuales cercanos a las 400 ppm.

Los datos sobre la evolución de las concentraciones atmosféricas de CO2 durante el último medio siglo y los últimos años confirman plenamente la tendencia al alza.

 Concentraciones atmosféricas de CO2 registradas por el observatorio de Mauna Loa, Hawaii


Fuente: NDAA, 2008. Earth System Research Laboratory, Global Monitoring Division. Disponible en: http://www.esrl.noaa.gov/gmd/ccgg/trends/

 

Concentraciones atmosféricas globales de CO2 en los últimos 5 años


Por otra parte, la continua elevación de las concentraciones de CO2, determinada por medición directa, constituye la información más incontrovertible respecto al cambio climático. La evolución de las concentraciones de los demás GEI es muy semejante a la del CO2. Las concentraciones atmosféricas actuales de CO2 de 386 ppm y de metano (CH4) de 1,774 partes por mil millones, (ppmm) exceden significativamente los valores de los últimos 2 mil años.
 

 

 La problemática derivada del proceso de cambio climático seguirá agravándose mientras no se logre estabilizar el nivel actual de concentraciones. Esta estabilización requiere una reducción drástica de las emisiones globales de GEI. Cuanto más rápido se logre esta reducción, menor será el nivel al que se puedan estabilizar las concentraciones y, cualquiera que sea el nivel de estabilización, mantenerlas implicará, en el futuro, limitar de manera radical y permanente las emisiones de GEI, a niveles que representen una muy pequeña fracción de las emisiones actuales.

 

El sistema climático presenta una gran inercia y las consecuencias del incremento de las emisiones de GEI se harán sentir durante mucho tiempo. Aun cuando se lograran minimizar las emisiones humanas de GEI al punto de lograr la estabilización de sus concentraciones en la atmósfera, la temperatura en la superficie terrestre continuará incrementándose lentamente durante más de un siglo.